domingo, 20 de septiembre de 2009

LA LECTURA

¿QUÉ ES LEER?

Es uno de los mayores estímulos que encuentra el pensamiento humano para su enriquecimiento, así como para la recreación y desarrollo de la imaginación y la fantasía. Es una actividad comprensiva y reflexiva acerca de lo escrito, más que una traducción de formas articuladas de signos gráficos representativos de la palabra y de la frase. Leer bien equivale a pensar bien.

Leer un libro es entablar un diálogo con su autor, es colocarse en actitud de comprender, de escuchar y de responder. Es también contrastar las propias ideas con las ideas del autor. Leer un libro supone una actitud de receptividad, pero de interés activo, de diálogo y de crítica. Esa actitud se desarrolla a través de procesos intelectuales en virtud de los cuales el lector:

  1. Identifica las palabras y les da significado dentro de un contexto.
  2. Entiende las ideas y las contrasta con las suyas.
  3. Evalúa lo leído: lo acepta, lo rechaza o lo matiza a partir de su propio pensamiento.

IMPORTANCIA DE LA LECTURA

La lectura es una actividad fundamental en la vida cotidiana y, en especial, en la vida académica. Constituye una de las principales habilidades que se inicia en la escuela y es el vehículo más importante para el desarrollo de una persona.

El mundo en que vivimos está lleno de mensajes escritos. Podríamos decir que somos lectores en permanente actividad, lo que ocurre es que el hábito de la lectura está tan enraizado en nosotros que, al ejercitarlo, ni siquiera lo advertimos; es decir, no somos conscientes de la actividad que realizamos.

Los principales objetivos de esta lectura son:

  1. Descubrir que existen varios tipos de lecturas que se pueden aplicar en situaciones diversas.
  2. Identificar los objetivos en cada tipo de lectura.
  3. Seleccionar las estrategias más apropiadas a cada tipo de lectura.
  4. Aplicar distintas estrategias lectoras.
  5. Conocer cómo desarrollar y mejorar la motivación en el estudio.

¿Qué es la lectura?

Si hubiese que sintetizar qué es la lectura se diría que es

  1. Una conversación entre el lector y el autor.
  2. La captación del significado de lo escrito.
  3. Una actividad compleja que exige por parte del que lee unas habilidades que le permitan convertir los símbolos (las palabras) en significados.
  4. Un medio para desarrollar el pensamiento y el aprendizaje.
  5. Una actividad interdisciplinaria que rebasa los muros del aula.

¿Por qué leemos?

Se lee por múltiples motivos: para buscar información que interesa, para disfrutar, o incluso, superficialmente, para saber el contenido de un texto. Por consiguiente, la forma de leer dependerá del material de lectura y de la tarea que se vaya a realizar. De ahí la importancia que tiene manejar diversas técnicas que permitan ajustar la velocidad y la comprensión lectora al tipo de material que se va a leer y a la finalidad de la lectura.

La lectura es el modo más importante de recoger información y, por ello, se puede considerar como la llave del conocimiento.


TIPOS DE LECTURAS


Si deseamos ser excelentes estudiantes, profesionales eficientes y ciudadanos valiosos, la lectura nos ofrece esta posibilidad: tenemos que ser buenos lectores. En la época del desarrollo científico - tecnológico, los nuevos conocimientos e informaciones nacen y crecen en forma sorprendente y rápidamente se convierten en libros, revistas, periódicos e informes. Leer bien significa rapidez en percibir y comprender signos escritos, pero esto implica además, destreza en la búsqueda y selección de información escrita o gráfica y habilidad para evaluar y disfrutar de lo que se lee. La capacidad lectora puede desarrollarse mediante técnicas sencillas, de fácil manejo, pero de grandes ventajas. Dichas técnicas varían según los diferentes tipos de lectura. Éstos, a su vez, actúan en función de la actividad que se realizará, de la finalidad que se propone a realizar y de la clase de material que se leerá.


Tipos de lecturas según el modo de leer:


Lectura completa u horizontal: consiste en correr la vista sobre todas las palabras y oraciones. Es la lectura que se debe practicar a diario, ésta puede ser lenta o de velocidad normal.

Lectura selectiva o vertical: consiste en pasar la vista rápidamente sobre el texto y detenerse sólo en los sitios o lugares que de verdad tengan importancia para el lector. Es el tipo de lectura que efectúan aquellas personas que están acostumbradas a hacerlo con regularidad, ante un periódico o revista.

Lectura mecánica: se limita a convertir los signos escritos en fonéticos, se identifica palabras, pero no se producen significados, por lo que el nivel de comprensión es prácticamente nulo.

Lectura literal: es la más elemental y se caracteriza por una compresión superficial del contenido.

Lectura oral o en voz alta: practicada cuando articulamos el texto en viva voz, sonoramente, pero sin ningún beneficio.

Lectura silenciosa: se procesa mentalmente el mensaje escrito sin pronunciar palabras, siguiendo con la mirada las líneas. Esta es la lectura del buen lector, pues en silencio éste obtiene buen nivel de comprensión.

Lectura comprensiva: aquella que vuelve una y otra vez sobre los contenidos impresos, tratando de encontrar e interpretar bien su verdadero significado.


Tipos de lecturas según su finalidad:


Lectura Exploratoria: es aquella que nos permite encontrar rápidamente las informaciones o tener en pocos minutos una visión general y completa de un material escrito. A esta lectura también se le suele llamar global o de sondeo. Conviene realizarla cuando nos encontramos por primera vez con un libro o un artículo que nos interesa. Se hace para buscar si el texto contiene la información requerida (una fecha, una definición, etc.), permitiendo examinar la organización del contenido y determinar si nos interesa (por ejemplo, cuando hojeamos un periódico).

Para realizar este tipo de lectura debemos:

  1. Leer rápidamente.
  2. Pasar la vista de arriba abajo, en diagonal o cruz.
  3. Concentrar la atención en lo que se busca, no leer cada palabra escrita.

Lectura Informativa: lectura completa o más o menos rápida de un material que no requiere memorizar en detalle, sino comprenderlo y retenerlo a grandes rasgos. Esta lectura puede ser utilizada en novelas o noticias periodísticas seleccionadas. Una variedad en este tipo de lectura, es la de placer, pues el lector la maneja de acuerdo con sus necesidades.

Para realizar este tipo de lectura debemos:

  1. Leer con rapidez o velocidad media.
  2. Detenerse en lo que interesa.
  3. Saltar las partes que se consideren poco importantes.

Lectura de estudio: utilizada para aprender una lección, un capítulo de un libro, cuya finalidad es la de comprender y asimilar su contenido recordándolo completamente y que permita realizar una explicación. El objetivo de esta lectura es la comprensión, asimilación y retención de los contenidos leídos. Para realizar este tipo de lectura debemos:

  1. Leer lentamente.
  2. Comprender todas las partes y establecer relaciones.
  3. Hacerse preguntas y contestarlas.
  4. Subrayar.
  5. Tomar notas.
  6. Resumir, esquematizar.
  7. Repasar.

Lectura crítica: tiene un carácter interpretativo, su fin es deducir lo que desea comunicar el autor y contrastarlo con nuestro propio criterio sobre el mismo tema. Es probable que de este contraste de ideas surja un reajuste de nuestros conocimientos a causa de la precisión, claridad y abundancia de datos que nos ha proporcionado la nueva información. Es una lectura lenta y reflexiva.

Para este tipo de lectura se debe:

  1. Leer muy lentamente, varias veces.
  2. Tomar notas.
  3. Indicar cualidades y defectos.
  4. Consultar otros textos y personas autorizadas sobre el tema.

Lectura recreativa: su fin principal es entretener, dejar volar la imaginación... Sea lo que fuere lo que leamos, siempre será importante aprender nuevas cosas que permitan incrementar nuestra cultura.

Para estas lecturas no hay normas específicas. El lector lee a la velocidad que más le agrada, pero la velocidad rápida es recomendable cuando se trata de percibir ideas básicas.

Lectura reflexiva: practicada por el pensador, el filósofo, puesto que, es una lectura densa, lenta y reposada; presupone el grado más elevado de abstracción, reflexión y concentración. En el transcurso de esta lectura se produce un elevado número de ideas de gran calidad, riqueza y profundidad de contenidos, que el lector va cotejando y relacionando, buscando todas las afinidades, aproximaciones y contrastes posibles.

Tomado con fines instruccionales de:

Grupo Océano. (2000). El estudiante exitoso. (pp. 309-311). Barcelona.

Morles, V. (1985). Mejores técnicas de estudio. (pp. 60-67). Caracas: Ediciones COBO.


Estimado estudiante:

Se le recomienda leer el tema presentado para trabajarlo en clase.

Saludos.

1 comentario:

  1. Que buen post!, me resultó super útil para desarrollar mi tarea y tambien los ejercicios de razonamiento verbal que me dejaron.

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